Es bien sabido que, en nuestro idioma, el prefijo “a” implica negación. Por ejemplo: si uso la palabra “anormal” para definir a un objeto, estoy diciendo que el mismo no es normal. Lo mismo ocurre con muchas otras palabras.
Pero, ¿Qué sucede con la palabra “ano”? ¿Es acaso una doble negación? A = no, no = no. De ser así estaría negando la negación, convirtiéndose entonces, en una afirmación; “ano” sería así sinónimo de “si”.
¿Y la palabra acogedor? Mejor no abro esa puerta hoy…
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