martes, 11 de mayo de 2010

Quedate esta noche

No te vayas, quedate y pasá la noche conmigo.
Me gusta tenerte, quiero que alimentes mis sueños; y ¿Quién sabe? Tal vez mañana vuelvas a encender mi fuego.
Mi boca lleva tu sabor, ese sabor que no puedo describir, no puedo descifrar siquiera, pero que no puedo confundir con ningún otro. Ese sabor tan versátil que es capaz tanto de endulzar una derrota como de salar una herida. Condimentás mi vida.
Tengo conmigo tu canto, dulce por momentos; lleno de fuerza en otros.
En noches cerradas como la de hoy, te uso como guía, es en este tipo de noches cuando más fuerte brilla tu luz, la que me rescata cuando el mundo me quiere enceguecer.
Conmigo está tu calor, que me abriga y me cobija engañando al tiempo, engañando también a los elementos.
Son varias las razones por las que te quiero aquí, por las que no quiero perderte. El hecho de que seas lo último que se pierde, que esté tan aferrado a vos; implica que me estás dejando vacío al irte de paseo en la caja de un camión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario