Sigo abrazado a tu ausencia. La misma que no me deja dormir. Te extraño, me hacés falta. Aunque no te necesite para vivir, necesito lo que te llevaste de mí.
Quisiera volver a sonreír, volver a mentirme y dejarme mentir, porque aunque yo lo acabe de descubrir, vos siempre supiste que era así. Siempre supiste que era todo una mentira, pequeña Súcubo.
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