miércoles, 10 de febrero de 2010

Pensar

Mientras bajaba por el ascensor, estaba pensando en ella; en todas las cosas que le quería mostrar, en todas las palabras que iba a susurrar en su oído.
Pensaba en su sonrisa, en el sabor de su piel, en el calor de su cuerpo, en su aliento en mi cara.
Pensaba en decirle que la amaba, que ella era la razón para que mis pulmones vuelvan a llenarse de aire una y otra vez, que sin ella no sabría como vivir.
Pensaba en tomarla entre mis brazos; pensaba en mirarla a los ojos. Pensaba en recorrer sus cabellos con mis dedos. Pensaba en su voz, pensaba en sus caricias.
Mientras bajaba el ascensor, venía pensando en ella, y cuando llegué a la planta baja, la seguí pensando.
Seguí pensando en el encuentro, en nuestra última conversación telefónica, en el mensaje de texto que me había escrito ayer.
Cuando salí a la calle no dejé de pensarla ni un instante. Pensaba en encontrarla en cada esquina, en decir su nombre, en escucharla al saludarme, en ver la alegría brillando en sus ojos.
La pensé todo el camino al hospital. La pensé en todo momento.
La pensé cuando tuve en mis brazos por primera vez a aquello tan bello que hicimos juntos, la pensé cuando él empezó a llorar, la pensé hasta que conseguí consolarlo.
La pensé siempre, y a él le prometo que nunca voy a dejar de pensar a su mamá; le prometo que, aunque ya no pueda abrazarla, nunca la voy a dejar de pensar.

4 comentarios:

  1. Sabes que este me partio el almaa... es de tu lado oscurito Aru...

    jajaja

    Siempre, pero SIEMPRE voy a ser tu FAN N° 1 y tu "conejillo de Indias" jaja

    Te quiero mucho amigo!


    Lau

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  2. Puede ser que muestre un poco mi lado oscuro, porque una tragedia ocurre en esta historia. Pero esta historia no se trata de la tragedia, sino del amor. Este relato está lleno de amor. De amor de pareja, que se ve reflejado desde el lado de él. El amor de ella para con su hijo (fruto del amor de la pareja), por el cual dejó la vida en el parto. El amor de él para con su hijo también, que a pesar de haberle costado lo que él más amaba en este mundo, lo tomó en sus brazos y calmó su llanto.
    Nos podemos fijar en la tragedia que, de hecho, sucede. Pero, ¿no son acaso las tragedias parte de la vida? Sí, lo son. En este caso la tragedia nos queda como idea, pero los sentimientos tienen mayor peso que las ideas; y este relato en particular está muy cargado de un sentimiento.

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  3. Para, entonces se murio la madre del chico que tuvieron juntos?

    La de vaqueros no me gusto, tiene como mucha parla y poca accion, igual gracias por cumplir mis deseos!
    A ver si la proxima es de astronautas visitando planetas lejanos, llenos de rarezas, por favor!

    Siempre tuyo, Xyz

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  4. Me encantaría poder complacerle Xyz, pero me temo que al igual que "Duelo con pistolas al amanecer"; si escribo, en este momento, una historia de astronautas que visitan planetas lejanos terminaré escribiendo una acerca de la angustia que sienten estando lejos de casa, o de la felicidad que sienten de haber encontrado una "segunda familia" en la tripulación. Nada más alejado de las aventuras que usted espera. Tal vez, más adelante, haga el intento, lo que sucede es que ahora estoy escribiendo para mí, con ánimos de compartirlo, pero para mí.

    Su identidad continúa siendo un misterio... ¿Alguna pista?

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